La entrada es lo primero que ves al llegar y lo último al salir, y aun así suele ser el rincón más olvidado de la casa: una pared blanca, un perchero y poco más. Un recibidor con papel pintado cambia esa primera impresión en una mañana de trabajo, con un gasto contenido porque la superficie es pequeña, y permite atreverte con diseños que en el salón te parecerían demasiado.
Pero no todas las entradas son iguales. Un recibidor pequeño, un pasillo estrecho, una entrada sin ventana o un hall con escalera piden soluciones distintas. En esta guía tienes ideas para cada tipo, cómo combinar el papel con pintura, espejo y zócalo, y los criterios para elegir un papel que aguante roces de abrigos, bolsas y mochilas. Si ya tienes claro el estilo, en nuestra selección de papel pintado recibidor encontrarás diseños pensados para esta zona.
En resumen: en un recibidor pequeño o sin luz, elige fondos claros con dibujo mediano o un papel con brillo suave; en uno estrecho, empapela solo la pared del fondo o usa rayas horizontales para ensancharlo; en una entrada con escalera, aprovecha la altura con un estampado grande. Combina el papel con un espejo frente a la puerta y, si hay mucho paso, con un zócalo pintado o una media pared que proteja la parte baja. Para que dure, busca papel vinílico o TNT vinílico, lavable o lavable al cepillo.
Índice
¿Por qué empapelar la entrada de casa?
Porque es la estancia donde el papel pintado rinde más: la superficie es pequeña, así que con uno o dos rollos sueles tener suficiente, y el impacto es inmediato porque es lo que ven todas las visitas. Además, el recibidor no es un espacio donde pases horas, de modo que puedes elegir un estampado intenso que en el dormitorio acabaría cansando.
Las entradas con papel pintado tienen además una ventaja práctica: las paredes de la entrada sufren más que ninguna otra. Llaves, bolsos, paraguas, el carrito del bebé o la bicicleta las rozan a diario. Un buen papel vinílico se limpia mejor que muchas pinturas plásticas y disimula pequeñas marcas gracias al dibujo.
Ideas según el tipo de recibidor
El tipo de entrada decide qué papel conviene y qué paredes empapelar. Esta tabla resume las claves de cada caso; debajo las tienes desarrolladas.
| Tipo de entrada | Qué papel elegir | Qué paredes | Qué evitar |
|---|---|---|---|
| Pequeña (menos de 3 m²) | Fondo claro, dibujo mediano o pequeño | Todas, o una sola si hay muebles | Fondos muy oscuros en todas las paredes |
| Estrecha o pasillo | Rayas horizontales o un diseño protagonista en el fondo | La pared del fondo o un solo lateral | Rayas verticales en los dos laterales |
| Sin luz natural | Tonos cálidos, acabados con brillo suave o metalizados | Todas, con techo claro | Grises fríos y acabados muy mates |
| Con escalera | Estampado grande, botánico o mural | La pared que acompaña la escalera | Dibujos pequeños y repetitivos que marean |
| Sin recibidor (puerta al salón) | Un diseño distinto al del resto de la casa | Un tramo de 1-1,5 m junto a la puerta | Papel que no conecte con los colores del salón |
Recibidor pequeño
En un recibidor diminuto, empapelar todas las paredes funciona mejor de lo que parece: al no haber cortes de color, el espacio se percibe como una caja envolvente y acogedora. La condición es que el fondo sea claro y el dibujo no sea enorme. Un estampado botánico pequeño, un geométrico suave o un papel con textura de lino son apuestas seguras. Si la entrada tiene un mueble alto o un armario empotrado, empapela solo la pared libre y deja el resto pintado.
Recibidor estrecho o pasillo de entrada
En las entradas largas y estrechas, el truco es atraer la mirada hacia el fondo o ensanchar visualmente las paredes. Puedes empapelar solo la pared que ves al abrir la puerta con un diseño protagonista, que acorta la sensación de túnel, o usar rayas horizontales en un lateral para dar anchura. Deja un paso libre de unos 80-90 cm y elige muebles de poco fondo. Tienes más ideas en nuestra guía de papel pintado para pasillos estrechos.

Recibidor sin luz natural
La mayoría de entradas de piso no tienen ventana, y ahí el papel puede hacer de luz. Elige tonos cálidos (arena, terracota suave, amarillo mantequilla, verde salvia) y evita los grises fríos, que con luz artificial se ven apagados. Los papeles con un ligero brillo, un relieve o un toque metalizado reflejan la luz de los apliques y dan vida a la pared. Pinta el techo de blanco y usa bombillas cálidas, de unos 2.700-3.000 K.
Entrada con escalera
En las casas con escalera en el hall, la pared que acompaña los peldaños es una superficie alta y continua ideal para un estampado grande: hojas, palmeras, un paisaje o un mural. Aquí los dibujos pequeños y muy repetitivos marean al subir. Ten en cuenta que en la escalera las tiras son más largas y hay cortes en diagonal, así que calcula un margen extra de papel. Si quieres profundizar, consulta nuestra guía de papel pintado para escaleras.
Casa sin recibidor: delimitar la entrada
Si la puerta abre directamente al salón, el papel es la forma más fácil de crear un recibidor sin tabiques. Empapela un tramo de pared de 1 a 1,5 m junto a la puerta, coloca una consola o un banco y un perchero, y ya tienes una zona de entrada definida. El papel debe ser distinto al del resto del salón, pero compartir algún color con él para que no parezca un parche.
¿Con qué combinar el papel en la entrada?
Con tres aliados: pintura, espejo y zócalo. Bien combinados, hacen que el papel luzca más y que la entrada sea práctica en el día a día.
Papel y pintura
La combinación más sencilla es empapelar una pared y pintar las demás con un color sacado del propio estampado, mejor uno de los tonos secundarios que el de fondo. Si el papel tiene fondo blanco, evita un blanco puro en el resto: un blanco roto o un crudo hacen que el conjunto se vea intencionado. Pintar también las puertas o el marco de la puerta de entrada en el color más oscuro del papel es un detalle que eleva mucho el resultado.
Papel y espejo
El espejo es casi obligatorio en una entrada: amplía, refleja la luz y es útil antes de salir. Colócalo sobre la pared empapelada, encima de la consola, para que el papel le haga de marco. Un espejo redondo suaviza los estampados geométricos; uno rectangular y alto refuerza la verticalidad en recibidores con techos bajos. Evita ponerlo justo frente a la puerta si la entrada es muy estrecha, porque al abrir solo reflejará el rellano.
Papel y zócalo o media pared
Si en tu casa hay mucho trasiego, esta es la combinación más práctica. Pinta la parte baja de la pared (hasta unos 85-100 cm) en un tono oscuro y lavable, separa con un listón y empapela la parte alta. La zona baja, que es la que se mancha con zapatos, mochilas y ruedas, se repinta en minutos, y el papel queda a salvo de los golpes. Te explicamos cómo montar este tipo de composición en nuestra guía de paredes con molduras.

Cómo elegir un papel resistente al roce
Elige un papel vinílico o un TNT con capa vinílica, y comprueba en la etiqueta que sea lavable o, mejor, lavable al cepillo. Es el criterio número uno al elegir papel pintado para entradas. El papel no tejido sin vinilo es fácil de colocar, pero en una entrada de mucho uso se ensucia y se marca antes. Esta es la diferencia entre los materiales más habituales:
| Material | Resistencia al roce | Limpieza | ¿Para la entrada? |
|---|---|---|---|
| Papel celulosa | Baja | Apenas admite agua | Solo en entradas de poco uso |
| TNT (tejido no tejido) | Media | Paño húmedo, con cuidado | Sí, en paredes sin roce directo |
| TNT vinílico | Alta | Esponja y agua jabonosa | Sí, la opción más equilibrada |
| Vinílico | Muy alta | Lavable, a menudo al cepillo | Sí, ideal con niños, mascotas o mucho paso |
Antes de comprar, sigue esta lista rápida:
- Mira los símbolos de la etiqueta. Una ola indica que se puede limpiar con un paño húmedo; dos o tres olas, que es lavable; las olas con un cepillo, que aguanta el frotado. Tienes la guía completa en nuestra página de simbología del papel pintado.
- Prefiere dibujo a liso. Un estampado con varios tonos disimula pequeñas marcas que en un papel liso claro se verían enseguida.
- Elige un acabado satinado o con textura. Se limpia mejor que un mate muy poroso.
- Compra un rollo de más. En la entrada es habitual que una zona se dañe con los años; tener papel del mismo lote permite cambiar una tira sin que se note.
- Protege los puntos críticos. Detrás del perchero o donde apoyas el paraguas, un zócalo o un panel transparente evitan el desgaste.
Encontrarás opciones lavables en nuestra categoría de papel pintado vinílico.
Errores frecuentes al empapelar la entrada
- Elegir el papel con la luz de la tienda o de la pantalla: pide una muestra y mírala en tu entrada con la luz que tendrás de noche.
- Olvidar la puerta de entrada: si es de madera oscura o de un color fuerte, el papel tiene que convivir con ella.
- Cargar el espacio: papel intenso más muebles, cuadros y alfombra estampada saturan una entrada pequeña. Deja que el papel sea el protagonista.
- Cortar el papel en mitad de una pared: si empapelas solo una zona, termina en una esquina, en un listón o en el marco de una puerta.
- No preparar la pared: en una entrada pequeña cualquier bulto se ve de cerca. Repasa grietas y alisa antes de empapelar.
Diseños de Saint Honoré para tu entrada
En los recibidores con papel pintado funcionan especialmente los estampados geométricos y botánicos, que aportan personalidad y disimulan el uso diario. Algunos ejemplos de nuestro catálogo:
Papel pintado Palmas gráficas
Un botánico de trazo gráfico para la pared del fondo o la de la escalera.
Papel autoadhesivo espiga gris
Un motivo en espiga en versión adhesiva, práctico si vives de alquiler.
Si te gusta este estilo, explora nuestra colección de papel pintado geométrico. Y si buscas una entrada de líneas más contemporáneas, tienes inspiración en nuestro artículo sobre el recibidor moderno con papel pintado.

Preguntas frecuentes
¿Qué papel pintado poner en un recibidor pequeño?
Uno de fondo claro con un dibujo mediano o pequeño, como un botánico suave, un geométrico ligero o una textura tipo lino. Puedes empapelar todas las paredes para crear un efecto envolvente, siempre que el techo quede claro y no llenes la entrada de muebles.
¿Hay que empapelar todas las paredes de la entrada?
No. En entradas estrechas o con muchas puertas suele quedar mejor empapelar solo la pared del fondo o la que ves al abrir. En recibidores pequeños y cuadrados, empapelar todas puede funcionar muy bien. Lo importante es terminar el papel en una esquina o en un listón, nunca en mitad de una pared.
¿Qué papel aguanta mejor los roces en la entrada?
El vinílico y el TNT vinílico, sobre todo si en la etiqueta aparece el símbolo de lavable al cepillo. Para la parte baja de la pared, donde rozan bolsas y zapatos, la solución más duradera es combinarlo con un zócalo pintado o una media pared.
¿Qué color de papel ilumina una entrada sin ventanas?
Los tonos cálidos y claros, como arena, crudo, amarillo suave o verde salvia, y los papeles con un ligero brillo o detalles metalizados que reflejan la luz de las lámparas. Evita los grises fríos y los acabados muy mates, que con luz artificial se ven apagados.
¿Cuántos rollos hacen falta para empapelar un recibidor?
Depende de las medidas y del casado del dibujo, pero como orientación, una pared de 2,5 m de ancho y 2,5 m de alto necesita unos dos rollos estándar de 10 metros por 53 cm, y un recibidor pequeño completo, entre tres y cinco. Compra siempre un rollo extra del mismo lote para futuras reparaciones.
¡Dale la bienvenida a tu casa con Saint Honoré!
Un recibidor con papel pintado no necesita grandes presupuestos: con pocos metros de papel y una buena elección de diseño, la entrada pasa de zona de paso a ser la estancia que define el estilo de toda la casa. Piensa en el tipo de recibidor que tienes, combina el papel con pintura, espejo o zócalo, y elige un material que soporte el día a día.
En Saint Honoré te ayudamos a encontrar el papel adecuado para tu entrada, con diseños resistentes, lavables y con personalidad.
Haz que la primera impresión de tu casa sea la mejor.






